Cuando las vías lagrimales se obstruyen, las lágrimas no pueden drenar correctamente y aparece lagrimeo persistente, infecciones recurrentes o inflamación del saco lagrimal. La cirugía restablece el paso de las lágrimas hacia la nariz.
¿Qué es?
El procedimiento más frecuente es la dacriocistorrinostomía (DCR), que crea una nueva vía de drenaje entre el saco lagrimal y la nariz. Puede realizarse por vía externa o endoscópica.
¿Para quién?
Personas con diagnóstico previo o sospecha de cirugía de vías lagrimales, así como quienes han recibido la indicación de valoración por parte de su médico tratante. Cada caso se evalúa de forma individual antes de proponer el procedimiento.
¿Cómo se realiza?
Se realiza en quirófano con anestesia local y sedación, o general, según el caso. La duración es de 60 a 90 minutos.
Recuperación
Inflamación moderada los primeros días y revisiones para asegurar la permeabilidad de la nueva vía. La mayoría retoma actividades en 7-10 días.