La mácula es la zona central de la retina, responsable de la visión fina y de los detalles. Cuando se ve afectada por membranas epirretinianas, agujeros maculares o tracción vítreo-macular, se pierde nitidez central y aparecen distorsiones (líneas torcidas o manchas oscuras).
¿Qué es?
Procedimientos microquirúrgicos para retirar membranas, cerrar agujeros maculares o liberar la tracción vítrea sobre la mácula, con el objetivo de mejorar la visión central y detener la progresión del daño.
¿Para quién?
Personas con diagnóstico previo o sospecha de cirugía de mácula, así como quienes han recibido la indicación de valoración por parte de su médico tratante. Cada caso se evalúa de forma individual antes de proponer el procedimiento.
¿Cómo se realiza?
Mediante vitrectomía con instrumentos de calibre fino se accede al humor vítreo y a la superficie macular. Se retira la membrana o se prepara el cierre del agujero macular, en ocasiones con burbuja de gas como tutor.
Recuperación
La recuperación visual es progresiva y depende del tipo de lesión. En agujeros maculares se indica posicionamiento boca abajo durante varios días para favorecer el cierre.